Vinos para una primera cita – Sugeridos por Joe Fernandez – El Conocedor

Una primera cita suele ser un gran momento para compartir un buen vino. El vino relaja, seduce, ameniza, invita a descorchar historias y a dejar las histerias de lado. Mucho se habla acerca de que vino es recomendable para una primera cita.

vinos para citas

Empecemos por dejar atrás esa creencia machista y anacrónica que nada mejor que un cosecha tardia para enamorar a una mujer. Esa observación un tanto básica y obsoleta se ha estancado en el tiempo y hoy, la mujer, disfruta y valora mucho mas la sutileza de un merlot, el terciopelo de un malbec o la acidez exacta de un pinot noir antes que caer en la obviedad de un vino dulce.

Vamos a adentrarnos en cada una de las posibilidades según la mujer en cuestión. No es lo mismo una mujer verborrágica a una mujer tímida, una mujer intensa a una mujer que prefiere la charla liviana y el humor. Cada personalidad disfrutará de un vino diferente, es por eso que vamos a describir algunas personalidades y maridarlas con la cepa correspondiente.

Si es una mujer romántica que ama las películas de amor y se viste de manera clásica, el malbec será una gran elección.
Es el gran varietal argentino por excelencia, en donde se hacen presentes los colores, los sabores y las texturas típicos de esta uva. Una mujer cuya personalidad tenga que ver con la sutileza, lo convencional y lo estético, recibirá el malbec con la elegancia y con el bienestar con el que después recibirá esos besos que se esconden al final de la botella.

Si estamos ante una mujer desafiante, con ganas de manejar la situación, emprendedora, dispuesta a disputar el mando de la pareja, el syrah será la uva por excelencia. Picante, avasallante, por momentos masculina y con un dejo salvaje, sera la bebida ideal para que se sienta identificada con una uva no apta para cualquier tipo de paladar.

Si nuestra cita recién se esta adentrando en los misterios del vino pero tiene potencial, seamos nosotros los que la saquemos de la zona de comfort de los blancos suaves o del cosecha tardia y vayamos por un pinot noir. Un vino sutil y elegante y por sobre todas las cosas, ameno con el paladar y lejos de ese impacto fuerte que suelen tener los vinos en aquellas personas que no están acostumbradas a beber con frecuencia este maravilloso néctar que nos regalan las uvas.
El pinot noir ya desde el color se muestra amable y transparente y así nos mostraremos ante nuestra dama tanto en la mesa como en la cama.

El merlot suele ser visto como un vino sin mucho misterio para paladares suaves y sin grandes pretensiones. Gran error. Al ser un vino sumamente sutil, el merlot es para enamorar a aquellas mujeres que tienen la capacidad de ver más allá de lo convencional. De encontrar poesía en un día gris o romanticismo en un embotellamiento en el microcentro. El merlot es para mujeres que tienen un mundo interior infinito y espeluznante en donde cada historia es única e irrepetible. El merlot es para esas mujeres de apariencia tranquila y encantadora pero que esconden un mundo intenso y misterioso.

El cabernet sauvignon es para mujeres con estructura, con carácter. Mujeres que llevaran el mando de la noche, serán las que indiquen por donde hilará la conversación y las que decidirán en que momento debemos irnos a casa o subir a disfrutar de una ultima copa compartida. La mujer con voz de mando es la que encontrará en el cabernet sauvignon una familiaridad ancestral y se sentira identificada con una bebida robusta, corpulenta, plena y que nos dejara sin aliento, como esos besos que se irán cocinando a fuego lento sorbo o sorbo.

Por supuesto que si hay un mundo en donde las posibilidades son infinitas es en el universo del vino. Es por eso que puede ser muy divertido ir combinando sabores y variedades con distintas personalidades, ya que hay infinita cantidad de combinaciones entre vinos y mujeres en donde lo único que siempre triunfa es el amor y las ganas de compartir, ya que no hay un vino perfecto sino situaciones perfectas como la de compartir un rico vino con alguien que nos haga sentir que el tiempo no pasa, sino que flota en el aire mientras el vino se convierte en la sangre que irriga nuestros corazones que laten a la par.

Joe Fernandez
@joefernandezok