Caso Chemise: el escándalo que persiguió a Figueres durante su primera postulación presidencial 

El 12 de marzo de 1998, los hermanos José y David Romero fueron condenados a 7 años de prisión por dos delitos de denuncia calumniosa en contra del candidato José María Figueres Olsen y el exministro de Seguridad Pública y de Justicia, Juan Diego Castro. 

Además, fueron absueltos por soborno y falso testimonio. 

La sentencia determinó que ambos debían cancelar ¢25 millones repartidos entre el Asilo Carlos María Ulloa y el Hospital Nacional de Niños por daños morales causados a Figueres, así como ¢1,7 millones por gastos de abogado. 

Los hechos se remontan a denuncias presentadas por los hermanos Romero, antes y después de la publicación de su libro El Caso Chemise, donde se relaciona al exmandatario costarricense con la muerte del narcotraficante José Joaquín Orozo Solís, alias Chemise, ocurrida en marzo de 1973, aparentemente, en manos de un “escuadrón de la muerte” que, según el texto, estuvo integrado por Figueres, quien era oficial ad honorem de la policía. 

Este escándalo se presentó durante la precandidatura de Figueres rumbo a las elecciones presidenciales de 1994. En plena campaña electoral, se realizó el juicio entre octubre y noviembre de 1993. No obstante, fue hasta 1998 que los Romero fueron condenados. 

Durante mayo 1991, fue interpuesta una denuncia con la pretensión de abrir una causa contra José María por la muerte de Chemise. Sin embargo, el Tribunal la consideró falsa y calumniosa, por ello, sentenció cuatro años de prisión para los denunciantes. 

En agosto de 1991, justo cuando el aspirante a la Presidencia enlistó su precandidatura, los hermanos también acusaron a Figueres y Castro de asociación ilícita y de búsqueda de falsos testigos. Sin embargo, el caso fue desestimado y los jueces condenaron a los Romero Mora a tres años de cárcel por este motivo. 

Asimismo, en la sentencia fue condenada Eva Arias Garro, viuda de Orozco, a dos años de prisión por delitos de falso testimonio. Sin embargo, se le concedió ejecución condicional de la pena. 

El acusado Luis Vargas Fernández fue absuelto de los cargos por denuncia calumniosa y falso testimonio. 

Recurso de casación 

El 17 de marzo del 2000 se declaró con lugar un recurso de casación planteado por David Romero y Sonia Romero, defensora de los coimputados José Romero y Eva Arias, lo cual anuló la decisión impugnada de condena penal, civil y costas de los hermanos Romero. 

Además, se rebajó la condena de Eva Arias a un año de prisión, manteniendo el beneficio acordado, al recalificar por el fondo los hechos de falso testimonio atribuidos a la acusada. 

Conciliación 

El 7 de noviembre del 2000, José María Figueres y los hermanos Romero firmaron una conciliación en los Tribunales de Justicia de San José. El arreglo, que evitó un juicio de cuatro meses, estuvo cerca de fracasar por una disputa de un álbum de fotografías familiares que Juan Diego Castro exigía a los Romero, quienes afirmaron haberlo quemado. 

Así, Castro y Figueres facultaron a sus abogados para que llevaran a cabo la conciliación, la cual constató en el documento que las investigaciones por el caso Chemise no tenían intención de lastimar el honor de los ofendidos. Además, los denunciantes no solicitaron ningún tipo de pago por daño moral ni material. 

Supuestos hechos 

En “Las lucubraciones de don Beto: El caso Chemise”, un artículo publicado en el diario La República el 12 de marzo de 1993, David y José Romero dicen que, en 1973, mientras José María Figueres era teniente de la Fuerza Pública, hubo una redada donde José Joaquín Orozco Solís, alias Chemise, fue detenido e internado en una celda. 

Horas más tarde de su detención, el texto dice que presuntamente Figueres y el Mayor Guillermo Álvarez se llevaron a Orozco de la prisión en un vehículo hacia un rumbo desconocido, lo cual aparentemente quedó registrado en el libro de control de entradas y salidas del guarda de la cárcel. 

El artículo continúa diciendo que, cuatro días más tarde, Chemise fue hallado muerto y, según la autopsia y los estudios de balística, fue asesinado de múltiples balazos propinados por la espalda con un arma de uso restringido del Gobierno. 

Aparentemente, el jefe de Homicidios solicitó el arma del Mayor para comparación balística, pidió que Figueres compareciera ante él y, además, hizo solicitud de un informe oficial sobre las detenciones de esa noche; sin embargo, de acuerdo con el texto, todas sus peticiones habrían sido negadas. Posteriormente, dicen que al jefe de Homicidios “se le obliga a renunciar”. 

Asimismo, los Romero señalan los siguientes supuestos acontecimientos: 

  1. Orden de secreto de sumaria del juez penal de Heredia el 16 de marzo de 1973. 
  1. Nombramiento de una comisión investigadora por la citación de «dos altos funcionarios del Gobierno», quienes supuestamente serían Figueres y el Mayor Álvarez 
  1. Orden de declaración sin juramento a Figueres y al Mayor Álvarez por parte del juez penal de Heredia por la forma de salida de Orozco de la Detención General, además de petición de carabina 30 M2 que usaba el vehículo, la cual, según el texto, nunca apareció 
  1. Aparentes declaraciones contradictorias entre sí de Álvarez y Figueres, las cuales supuestamente difieren en gran parte de las dadas ante el Congreso de la República 
  1. Orden de presentación del «centinela de la puerta» de la prisión Antonio Solís Fonseca ante el juez penal en reiteradas ocasiones. Sin embargo, de acuerdo con el relato, nunca se presentó 
  1. Figueres ofreció al Sargento Gonzalo Alvarado Herrera como «testigo», para probar su llegada a las 11:30 de la noche el día de la captura de Chemise. Los Romero agregan que, pese a las citaciones del juez, la cita “llegó a los dos meses, cuando el «testigo» había «renunciado»” 
  1. Permiso del Mayor Álvarez para irse de vacaciones 15 días con su familia, luego de declarar ante el Congreso, que al final se convirtió en, supuestamente, 20 años viviendo en el extranjero. 

Así, en el artículo “Lo que Figueres oculta en el caso Chemise”, publicado el 6 de mayo de 1993 en el diario La Nación, los hermanos Romero señalan que José María supuestamente incurrió en los actos de los cuales le acusan en su libro. 

“Don José María nunca se ha referido a los hechos en sí. Ha pretendido atribuir todo ello a falsedades insertadas en nuestro libro, pero ha omitido, deliberadamente, reconocer que hechos tales como la detención de Orozco Solís, su estadía en prisión, su enfrentamiento en las celdas con Orozco (Chemise), son hechos demostrados que constan en expedientes judiciales y legislativos”

indican. 

“Ha omitido que el mayor Álvarez y él, entonces -y aún- teniente, sacaron de la detención al señor Orozco y se lo llevaron en el vehículo placas 30656, marca Chevy Nova y que éste fue el último momento en que se vio con vida a Chemise. Que éste apareció -su cadáver- cuatro días después y que la causa de la muerte fue homicida, revelando los informes técnicos policiales que había sido asesinado, por la espalda, con múltiples balazos percutidos por un arma de «uso restringido del gobierno»”

agregan.

De acuerdo con el texto publicado, los Romero dicen que hubo una obstrucción total de las autoridades superiores a la investigación. 

Sin embargo, al no poderse probar los hechos relatados en el libro “El Caso Chemise” ante los Tribunales de Justicia, los procesos judiciales se enfocaron contra los hermanos Romero. 

Papel de Juan Diego Castro en el Caso Chemise 

Según declaraciones de Juan Diego Castro en condición de testigo y ofendido en el caso, su participación inició cuando allegados de Figueres le indicaron que un periódico iba a publicar un “escandalazo” acerca de la muerte de Chemise. Así, dos días después, se le solicitó presentar una querella en contra de los Romero. 

De acuerdo con Castro, el incendio del carro de David Romero con los borradores de la obra El Caso Chemise fue simulado, así como el impacto de bala que Laffite Fernández, periodista del diario La Nación, dijo recibir en su vehículo. 

Así, una vez ganadas las elecciones de 1994, José María le concedió el cargo de ministro de Seguridad a Juan Diego.

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