¿Fue víctima de estafa y el banco no le regresó los fondos? Esta ley le puede respaldar para recuperar su dinero 

  • Usuarios podrían verse protegidos por la Ley de la Promoción de la Competencia y Defensa Efectiva al Consumidor

Sufrir una estafa bancaria por parte de un delincuente cibernético puede ser uno de los mayores miedos que pueden tener los clientes. 

Esto no solo se debe a lo obvio, que es la sensación de perder todo su dinero, sino también al proceso engorroso que se deriva de la situación, con una cantidad de trámites, entregas de pruebas, contar una y otra vez el testimonio, esperar un cierto número de días hábiles para recibir respuestas que no siempre serán satisfactorias, entre otras. 

Luego de esto, el usuario puede recibir la triste noticia de que el error fue suyo y que, por lo tanto, la entidad financiera no se hará responsable de los perjuicios ocasionados por el estafador, es decir, debe dar por perdido su dinero. 

Sin embargo, para que este proceso sea más llevadero, los clientes pueden apoyarse en la Oficina del Consumidor Financiero (OCF). 

El Conocedor conversó con Ernesto Solano, el abogado de esta entidad, quien explicó que desde la oficina se realiza un seguimiento a estos casos y se acompaña a las víctimas. 

“En el caso específico de esas estafas informáticas, nosotros nos abocamos a orientar al consumidor. Hicimos múltiples llamadas a todas las personas afectadas que nos buscaron para generar información y para responder sobre cuál era ese procedimiento a seguir, de cuáles eran las posibilidades o lo que indicaba la normativa en cuanto al tema de las responsabilidades por estafas informáticas”, explicó Solano. 

¿Una ley podría ampararlo en estos casos frente al banco? 

Como se explicó anteriormente, los bancos tienden a responsabilizar a los usuarios cuando estos han brindado información o han realizado acciones que pusieron sus datos privados en riesgo, como ingresar a páginas dudosas. 

No obstante, existe una ley que ampara a los consumidores en casos donde no fue negligente y que podrían ayudarle en la disputa ante la entidad financiera. 

“¿Qué es lo que pasa? Que cuando el consumidor no brinda información, no ingresa a páginas falsas, no instala programas en su computadora, la entidad financiera tiene que asumir la responsabilidad de los hechos según el artículo 35 de la Ley de la Promoción de la Competencia y Defensa Efectiva al Consumidor”, comentó el abogado de la OCF. 

“El productor, el proveedor y el comerciante deben responder concurrente e independientemente de la existencia de culpa, si el consumidor resulta perjudicado por razón del bien o el servicio, de informaciones inadecuadas o insuficientes sobre ellos o de su utilización y riesgos”. 

Además, se aclara que solo se librará quien demuestre que no ha sido culpable por el daño, sin embargo, si deberán asumir responsabilidad si este fue cometido por actos propios o de sus trabajadores. 

Bancos deben demostrar que no tuvieron la culpa. 

Es decir, que las entidades financieras se salvarán de pagar por los perjuicios en aquellos casos en los que demuestren que tuvieron nada que ver con el daño ocasionado a su respectivo cliente y que fue completamente negligencia del mismo. 

Caso contrario, el usuario será eximido de responsabilidad al no haber incurrido en ningún error al manejar sus datos. 

La entidad financiera debería de asumir ese daño porque no hubo una conducta que rompiera el nexo de causalidad y en ese caso en específico, el nexo causalidad es como lo que genera ese ese daño”, detalló Solano. 

El abogado agregó que la entidad financiera es la que debe demostrar que fue el consumidor el que fue negligente, no al revés, o sea el este no tiene que demostrar que el Banco falló. 

Esto se debe a que no se habría visto quebrantado el nexo de causalidad, es decir, la estafa sucedió sin errores del usuario, sino del banco. 

¿Recurrir a instancias judiciales? 

Existen casos, según contó el especialista, en los cuales la entidad financiera no se hace responsable pese a que a priori no se demostrara que el cliente cometió un error. En estos, no quedará más opción que recurrir ante una entidad objetiva, como la OCF o directamente a instancias judiciales si el banco no está afiliado. 

“Hay casos en donde hemos visto que la persona no brinda ningún tipo de información y aun así le cometen la estafa, entonces en estos ya los Tribunales de Justicia han indicado que si el consumidor no brinda la información tiene que hacerse responsable la entidad financiera”, mencionó Solano. 

Hay dos vías legales para recurrir en casos de elevar el caso a lo judicial:  

  • Presentar un contencioso administrativo en caso de que sea ante un banco público (Banco de Costa Rica, Banco Nacional o Banco Popular). 
  • Acudir a una instancia civil en caso de que sea contra una entidad financiera privada. 

Además, será importante armarse de paciencia ya que la resolución de un caso así puede durar entre cuatro y cinco años y conlleva el pago de honorarios profesionales al defensor y otros gastos del proceso. 

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