Uno de cada diez presos no tiene cama para dormir en cárceles del país

  • Oficiales tienen que compartir espacio de descanso con presos, en cuatro centros

La Contraloría General de la República (CGR) realizó una investigación a 16 centros penitenciarios en la cual se determinó que el sistema presenta condiciones precarias en la atención de las necesidades de los presos. 

Dentro de los hallazgos más preocupantes se señala que un 10.6% de los privados de libertad no cuentan con una cama para dormir, es decir una de cada 10 personas encarceladas. 

Además de las 16 instituciones auditadas, seis no tienen cocinas en buen estado y carecen de mecanismos para garantizar una correcta limpieza de los espacios. 

Por su parte cuatro centros no poseen espacios para que los policías puedan descansar por aparte de los presos y tres de esos no les garantizan a los oficiales servicios sanitarios en condiciones óptimas. 
 
A continuación, los hallazgos de la auditoría: 

Inexistente derecho a la salud 

Otro aspecto preocupante en la investigación realizada es que el sistema penitenciario no les garantiza a los privados de libertad el derecho a la salud. 

El informe señala las siguientes carencias en materia de comunicación entre el Ministerio de Justicia y Paz (MJP) y la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS). 

  • No existe articulación en el flujo del historial médico. 
  • Los expedientes de atención médica no se trasladan a la CCSS. Se encuentran en físico y no digitalizados. 
  • Personal de MJP no tienen acceso al EDUS, a excepción de La Reforma. 

Adicionalmente, se carece de procedimientos estandarizados, indicadores y parámetros para la disponibilidad de personal de salud en consultorios médicos de centros penitenciarios, los plazos para valoraciones médicas y la entrega de medicamentos. 

Incumplimiento de la normativa 

Lo anterior evidencia que el sistema penitenciario del país no cumple con la normativa establecida en las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de los Reclusos, que exige las siguientes condiciones mínimas para garantizar ambiente digno: 

  • Cada persona privada de libertad debe contar con una cama.  
  • Cada centro penitenciario del nivel institucional debe disponer de un mecanismo que defina y garantice la limpieza de ámbitos, dormitorios y celdas. 
  • La población privada de libertad debe recibir educación en salud o saneamiento en los centros penitenciarios.  
  • Cada centro penitenciario del nivel institucional debe disponer de un espacio específico para preparar los alimentos de la población privada de libertad. 
  • Cada centro penitenciario del nivel institucional debe disponer de un espacio específico para atender los servicios de salud física y mental, con permiso sanitario de funcionamiento. 
  • Las instalaciones destinadas a la Policía Penitenciaria deben disponer de un número suficiente y en condiciones óptimas de servicios sanitarios y duchas, así como de espacios de esparcimiento a disposición del personal. Además, dichas instalaciones deben ubicarse de manera separada de las zonas asignadas a las personas privadas de libertad.

La Contraloría estableció plazos entre el 31 de enero de 2022 y el 31 de marzo de 2023 para solucionar los problemas señalados en el informe y señaló que su incumplimiento no justificado constituiría causal de responsabilidad. 

Los 16 centros penitenciarios auditados: 

  1. Jorge Debravo  
  2. Calle Real  
  3. Gerardo Rodríguez Echeverría   
  4. San José Marcus Garvey  
  5. Adulto Mayor  
  6. 26 de Julio de 1991 
  7. Jorge Arturo Montero Castro / Centro Nacional de Atención Específica / Ofelia Vincenzi Peñaranda 
  8. Luis Paulino Mora Mora 
  9. Carlos Luis Fallas 
  10. Antonio Bastida de Paz 
  11. Nelson Mandela  
  12. Vilma Curling  
  13. Centro de Formación Juvenil Zurquí  

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